Riqueza Natural

Riqueza natural e hídrica

Una de las principales riquezas con las que cuenta Colombia, junto con su biodiversidad, es su reserva hídrica. Es por eso que la conservación y el aprovechamiento de estas ha sido un tema prioritario para el Estado y la comunidad internacional ha reconocido el gran valor de los recursos ambientales colombianos. Actualmente el país cuenta, según la FAO, con recursos hídricos renovables reales de cerca de 2’300.000 millones de metros cúbicos por año, lo que lo convierte en uno de los más ricos en esta materia a nivel global.

El papel protagónico del país en temas ambientales es ampliamente sustentable. Colombia cuenta con cerca de 30.000 km2 de ecosistemas paramosos, los principales productores de recursos hídricos en el mundo. Se calcula que el país tiene la mayor extensión de páramos en el mundo, y según la Unión Europea los páramos colombianos representan casi el 50% de todos los del mundo.

La biodiversidad tan particular de los páramos también representa un baluarte para el país. Se calcula que el 60% de las especies de los páramos colombianos son endémicas, incluidas varias especies de musgos que pueden almacenar hasta 40 veces su peso en agua, por lo que su conservación ha sido también prioritaria. Actualmente existen 30 áreas de páramos protegidas, incluido el Parque Nacional Natural Sumapaz, que hace parte del complejo paramoso más grande del mundo.

La importancia de los páramos frente a los recursos hídricos también es mayúscula. Actualmente más de 25 millones de colombianos dependen del agua que se produce en el sistema de Parques Naturales, que involucra tanto los páramos como los nacimientos de los principales ríos del país. De allí derivan las cinco vertientes hidrográficas del país – Amazonas, Caribe, Catatumbo, Orinoco y Pacífico-, que bañan casi toda la extensión del territorio de la mano de sus vertientes. Un gran ejemplo de esto son los 10.000 millones de metros cúbicos de agua que ruedan desde el Parque Nacional Natural Sierra Nevada de Santa Marta al año, que equivalen a casi 40 millones de piscinas olímpicas, para abastecer la región Caribe del país.

Las reservas hídricas de Colombia no sólo representan un punto central en el abastecimiento de para la población, sino que también son un motor energético del país. En el páramo de Chingaza, por ejemplo, se produce el 80% del agua potable que abastece a Bogotá y a municipios aledaños, pero también se genera el 30% de la energía eléctrica que consume Bogotá. De allí la importancia del cuidado del recurso hídrico con miras a un futuro Naturalmente Sostenible.