HISTORIA DE LAS EXPOSICIONES UNIVERSALES

Más de 160 años de exposiciones

Hace más de un siglo y medio, en Londres, surgió una idea revolucionaria de crear un espacio en el que países de los cinco continentes compartieran sus avances y aportes al planeta. Así, en el marco de la revolución industrial, en 1851 se llevó a cabo la primera Exposición Universal en la capital inglesa. En esa edición cerca de seis millones de personas asistieron a ver los que 44 países y las colonias británicas tenían para ofrecer, y como legado arquitectónico dejó, entre, otros los museos Victoria and Albert, de Ciencias y de Historial Natural. Además dejo el histórico Palacio de Cristal, obra emblema de la exposición que fue destruida en el incendio de 1936.

Desde entonces se han celebrado 34 exposiciones universales reconocidas por el Bureau International des Expositions –BIE-, que nació en 1934 para preservar la tradición de este tipo de ferias. El objetivo de estas exposiciones es el de dejar un legado a la humanidad; este puede estar representado en una construcción -como la torre Eiffel o la rueda de Chicago, que nacen de las exposiciones de París 1889 y Chicago 1893, respectivamente-, pero también se han presentado propuestas científicas y tecnológicas, generalmente que responden al tópico central propuesto para la exposición.

Cada Exposición Universal ocurre con mínimo cinco años de diferencia con la anterior, y dura generalmente seis meses. Expo Shanghái, la edición pasada, tuvo lugar en 2010 y  duró seis meses. Esta exposición pasó a la historia como la más visitada, con una concurrencia de más de 71 millones de asistentes entre turistas, expositores y académicos; contó con cerca de 5.2 kilómetros cuadrados para los pabellones.

Expo Milán 2015: Nutrir al planeta,
energía para la vida

Para este año Milán propuso “Nutrir al planeta, energía para la vida” como tema central.  Así, del 1 de mayo al 31 de octubre, la ciudad lombarda albergará las delegaciones de 145 países que presentarán al mundo sus soluciones para un futuro sin hambre, con una nutrición saludable y suficiente, y además amigable con el ambiente. Con el legado que deje la exposición se busca sentar las bases para una discusión a largo plazo sobre la nutrición del planeta y el cuidado de recursos naturales.

Más de 1.1 millones de km2 destinó Milán para que las delegaciones, que representan cerca del 94% de la población global, muestren sus productos, tradiciones, culturas e innovaciones. Se espera que al menos 20 millones de visitantes de todo el mundo acudan a intercambiar ideas y  soluciones sobre la problemática del hambre y la sostenibilidad ambiental, y habrá cinco pabellones corporativos para que las empresas participantes presenten soluciones y creen redes de cooperación.